Aparte de lo que puede significar la política como forma de vida y todo eso que se dice cuando no se quiere decir nada, la ciudad mira con escozor como cuatro o cinco ¨elegidos¨ hacen hilachas el sentido común. Por enésima vez patean para adelante el tema de la autorización (o no) para que las industrias esperancinas sepan a qué atenerse, o sea, si pueden o podrán construir un galpón más o deberán quedarse como y donde están ahora. Te digo una cosa, si yo fuera empresario y mi suerte estuviera en manos de tan insegura mayoría deliberante ya estaría pensando en rajarme en la primera de cambio. Se trata de saber si las industrias que hoy fabrican, venden y dan ocupación a muchos esperancinos ¨envenenan, matan y flagelan al ser humano o por el contrario son como todas las industrias que hay por ahí y por el mundo enclavadas en ciudades un cachito más grandes y populosas que las nuestras¨. ¿Matan? ¿Envenenan? ¿Son acaso una víbora de cascabel suelta por las calles de la Suiza de las Pampas?. ¿No? ¡Y entonces por qué tanto dilatar el merengue haciendo perder plata y tiempo a los que trabajan! Estas cosas me hacen pelear con el lugar donde vivo. Aunque después una vocecita me dice al oído que son dos o tres no más... y me conformo. La macana es que si esos dos o tres nos hacen atrasar cuatro años dan como ganas de asesinarlos ¿no es cierto ...?
Tiempo Esperanza
Frases Célebres
Estar preocupado es ser inteligente, aunque de un modo pasivo. Sólo los tontos carecen de preocupaciones.