Mire, señor Pompi, mi madre cumple cien años, y quisiera darle una gran sorpresa, haga usted los preparativos, cuando lleguen los invitados sorprendanos, usted es un profesional.
El empresario había confiado en el gran cocinero esperancino para agazajar a su señora madre y no se equivocaba porque la experiencia siempre gana. O a veces empata pero generalmente gana y eso pensó Pompi el grande cuando puso manos a la obra.
Los invitados fueron llegando. El champán se fue descorchando hasta lograr los climas necesarios, en el momento justo el equipo de eventos sale en perfecta formación y presenta con luz apagada y gran batifondo gran una torta con cien velitas ante la dama que preside la mesa. ¡Grandioso!
La mujer ve semejante monumento blanco con el incendio de cien llamas y se pone a llorar de inmediato en forma desconsolada.
-¿Qué sucede? -pregunta Pompi al empresario- ¿Llora de la emoción?
-No mi amigo, llora de desesperación, esa es mi esposa, mi madre aún no ha llegado.
Tiempo Esperanza
Frases Célebres
Nada vale la pena de ser encontrado sino lo que jamás ha existido aún.