El gobierno Meiners tiene algunos problemas. El primero es la soledad de la señora. El segundo es que luego de 10 largos meses de gestión, ella misma, la alcaldesa, reconoce por televisión que todavía no han resuelto los asuntos de la puerta para adentro. Mientras tanto afuera los leones rugen. Rugen los empleados municipales que piden aumento y amenazan con medidas de acción directa con todo lo que eso significa en la merma de servicios que ya dejan mucho de desear. Rugen los vecinos del sur que se sienten estafados por el municipio que les prometió reparación económica y ahora les ofrece limosna. Líos en puerta. Entuertos que la actual administración no parece capacitada para resolver. Además, la soledad, la triste soledad de esta mujer que parece más perdida que turco en la neblina.
¿Por qué son graves estos problemas que para otros eran solo rutina? Muy simple, porque este grupo de funcionarios no tiene la capacidad política necesaria para afrontarlos. No afronta, confronta. A los empleados municipales los encara suspendiendo las horas extras. Genera odio, falta de colaboración y servicios horribles. A los vecinos del sur les niega un derecho con un motivo gorila, dicen: "no vamos a endeudar mas de la cuenta al municipio". Dos años después lo dice. Tarde, muy tarde, además se olvidan de las promesas, se olvidan de la solidaridad, se olvidan que son peronistas (¿son...?).
¿Quién maneja los temas políticos? ¿Quién del ejecutivo municipal pone la cara frente a los dos sectores que reclaman? Si alguien vio a alguno de los secretarios que me avise. No hay nadie. Esta semana, de vergüenza, ante los hechos consumados, salió a la vereda la Intendenta. Pero no vayan a pensar que fue al frente y agarró el toro por las astas. No, no, eso sería un milagro, solo se hizo filmar en privado, por un canal "amigo", segura que no habría sobresaltos. Pero igual, la soledad es imposible de disimular. La falta de información es imposible de tapar. La impresión de que se ignora todo es tan evidente que produce en la gente un efecto contrario al que se busca. La gente tiene mufa, angustia, miedo. La señora sale ella sola a contestar lo que no sabe porque la señora está sola. ¿Por qué no viene Bertero a hablar sobre la falta de plata? ¿No es acaso la falta de plata el principal problema? Bertero no pone la cara. Albarracín no pone la cara (ni la firma). Marti no pone la cara. Gay se las tomó. ¿Usted cree que si las cosas estuvieran bien estas figuras esperancinas hubieran abandonado las luces del escenario? De ninguna manera, son proclives a los mimos, gustan de las muestras de admiración. Pero tiemblan cuando alguien los putea, se esconden cuando suena el primer petardo. Conclusión: las cosas andan horrible.
Y este gobierno Meiners no es solo "regularón" (tirando a malo), también es inoportuno. Desperdicia algunas ideas que serían buenas en otro momento. Molesta a la gente. Se ocupa de importunar a la gente en un mal momento, sin ir más lejos hoy existen despidos masivos en la ciudad, la gente está angustiada, más de 500 familias están tocadas por el fenómeno de la desocupación. ¿Qué hace el gobierno Meiners? ¡Operativos sorpresa para sacarle la moto a los trabajadores, a los hijos de los trabajadores, en fin, a cualquiera! Terrible lectura de la realidad. Es como tirar cuetes en un velorio. El gobierno Meiners es inoportuno con los decretos de viáticos, con los aumentos de sueldos al Intendente, con la auditoría, con el chango Spasiuk, con la sinfónica en la cancha de basquet, con la primavera sin alcohol .... desperdicia medidas, se hace odiar por la gente de las instituciones, por los vecinos del sur, por el Concejo, por las vecinales, por los jóvenes, por los viejos. "No me importa" -dice la señora- "Yo no vine para que me vuelvan a elegir, vine por la ciudad...". Ese es el problema. No le importa. Si no le importa, entonces, hacer las cosas mal o bien da lo mismo.