Aunque se suponga que los miembros del staff de Esperanza news estén sujetos a un síndrome de enloquecimiento colectivo es mejor no escaparle a la posibilidad cierta de la señora choque la calesita antes de lo previsto. Y no es un tema menor pensar en el reemplazo de la dama sabiendo que el banco de suplentes no está para tirar manteca al techo. Por empezar todos los que hoy se ilusionan con el sillón son políticos amateurs, tal vez con alguna experiencia, pero amateurs al fin. Eso quiere decir que sea quien sea el reemplazante no se puede esperar mucho que digamos. En primera fila se destaca los miembros de la "new age" del peronismo comandada por el doctor asesor San Gabriel y sus subordinados hoy rentados por el Municipio, fieles muchachos con pinta de duros, dispuestos a ir al frente siempre por lo menos hasta que se escuche un estampido.
En una cómoda segunda fila aparece y desaparece la figura de Andreoli solo como Adán, piloto virtual empeñado en explicar las causales de las tormentas provocadas por Meiners y sus asesores. Claro que tiene un motivo por el cual aguanta el escarnio sin despegarse de la "lora mayor" (por lo de lord ¿viste?), su estrategia interesada consiste en mantenerse siempre cerca de quienes tienen alguna posibilidad de digitar cargos en el futuro.
Un poco más abajo aparece Carrizo tratando de alcanzar al pelotón de postulantes pero ahora haciendo manifiesta su desconfianza hacia los ocupantes del palacio blanco. El eterno Concejal no tiene nada que ver con ellos y se empeña en juntar fuerzas por afuera del partido seduciendo a los vecinos del sur.
En medio del tembladeral peronista (que acusa divisiones alarmantes) levanta la testa el viejo partido radical, algo diezmado por la falta de la gran alcancía, con las huestes ralas ante el éxodo de los interesados y con el desconcierto de estar en la calle tras 24 años de bonanza. Su estrategia es esperar los errores de Mamá Juniors y remarcarlos. Para entretenerse hay metidas de pata que superan las fantasías del radical más optimista. Eso hicieron hasta ahora, se entretuvieron. Mientras tanto tienen un pichón de Fascendini en la incubadora.
Por supuesto que así como a cada De Pace le llega su Meiners, también a cada Camissi le puede llegar su Copes. Aunque la señorita Copes se vio perjudicada por su conducta en los primeros tiempos del gobierno con la Alcaldesa de la Mutual, tiempos en los cuales se mantuvo obsesivamente cerca del ácido Meiners. La señorita Copes decía controlarla como si la auditara políticamente sin dejarle medio metro de proyección. Y así fue hasta que la rubia del PDP fuera "eyectada" del regazo de la Intendenta por el Doctor Gabriel, asesor y sustituto a quien la señorita Copes no soporta. Según dichos confidenciales de la Concejala.
Mientras tanto crece la desconfianza de Meiners hacia sus asesores. Se conocen "retos" de la alcaldesa hacia el "sustituto" por el bochorno provocado por la auditoría trucha, hecho que le valiera a la señora un ninguneo del Juez interviniente con un fallo terrible que la deja expuesta a un juicio penal por malversación de fondos.
Pero con errores y todo el doctor Gabriel se encuentra en actitud de superar dificultades. Aunque, es cierto, hasta ahora solo parecen ser bravatas mediáticas, algunas amenazas y no pocas humillaciones profesionales a los abogados radicales haciendo mención a la supuesta ignorancia de los mismos. Debemos agregar que el ventilador del "sustituto" no se privó de salpicar con su acusación de ignorancia al propio Juez interviniente en el caso "auditoría trucha".
A la señora Intendenta le haría falta un golpe de efecto, algo que proporcione credibilidad. Alguna designación estrambótica que involucre a uno de los personajes más respetados y famosos de la militancia con paladar ortodoxamente peronista. Un "monstruo sagrado" que deje con la boca abierta a los enemigos de este gobierno. Y por supuesto sería conveniente apaciguar a los medios que adulan a la señora con un intereés manifiesto pero "sin amor". Todo esto y mucho más se expresa para facilitar, acaso ilusoriamente, la llegada con aire de esta gestión al 2011. ¿A cambio de qué...? A cambio de nada, por supuesto.