AÑO 18

NUMERO 618

Opinión

Año: 18

Número: 618

En la ciudad la Intendenta duerme,,,,

"Ante la demanda de los comerciantes que se encuentran
en uns situación desesperada Meiners parece hacer de la
sordera oficial un estilo de gobierno..."

No es el caso de hacerse elegir y pasarla panza arriba durante repetidos mandatos. A veces, la vida con sus originales cirunstancias, mueve, mejor dicho, sacude a aquellos que hablan y no hacen. Meiners y su afan de que nada pase más allá de la siesta pueblerina, hoy está obligada a decidir. Y tiene la obligación de elegir haciéndose responsable de los resultados (hecho que la alcaldesa odia hasta límites indecibles), y para colmo en un tiempo en el que han aparecido sucesos graves, gravísimos, donde las decisiones navegan entre la vida y la muerte. Así de grave es la cosa. Caso aparte es la conducta de los "chupameiners" que han usado a la señora para continuar en el municipio por cuatro años más. Individuos que detentan el poder, disfrutan cobrando, contratando y multando a los esperancinos, tipos que hacen y deshacen sin temores porque de equivocarse la responsable es, no hay lola,  la Intendenta. ¿Dónde están esos fulanos?  Lo bueno sería saber si los muchachos guapos ahora bancan a la primera dama sacando la cara y haciendo causa común con las decisiones de vuelta o no vuelta a la actividad. Estamos esperando, porque resulta que hasta ahora nadie puso el rostro, ni siquiera la señora. Solo atinan a sacar el "carrito" a la calle y, por supuesto, esconderse. "Quédense todos en casa", dicen los valientes. Chocolate por la noticia. Así el asunto. Esta es la política de "arreglate Catalina" cuyas víctimas directas son los comerciantes impedidos de abrir sus negocios. Veremos si los vecinos perjudicados se quedan quietos o presionan a la municipalidad. Y veremos, claro, que es lo que hacen los "líderes" peronistas atrincherados, ocultos, en el palacio blanco. Esperamos que se les ocurra algo, para eso cobran, fueron votados para las fáciles y para las difíciles, bueno, las fáciles se terminaron.No es el caso de hacerse elegir y pasarla panza arriba durante repetidos mandatos. A veces, la vida con sus originales cirunstancias, mueve, mejor dicho, sacude a aquellos que hablan y no hacen. Meiners y su afan de que nada pase más allá de la siesta pueblerina, hoy está obligada a decidir. Y tiene la obligación de elegir haciéndose responsable de los resultados (hecho que la alcaldesa odia hasta límites indecibles), y para colmo en un tiempo en el que han aparecido sucesos graves, gravísimos, donde las decisiones navegan entre la vida y la muerte. Así de grave es la cosa. Caso aparte es la conducta de los "chupameiners" que han usado a la señora para continuar en el municipio por cuatro años más. Individuos que detentan el poder, disfrutan cobrando, contratando y multando a los esperancinos, tipos que hacen y deshacen sin temores porque de equivocarse la responsable es, no hay lola,  la Intendenta. ¿Dónde están esos fulanos?  Lo bueno sería saber si los muchachos guapos ahora bancan a la primera dama sacando la cara y haciendo causa común con las decisiones de vuelta o no vuelta a la actividad. Estamos esperando, porque resulta que hasta ahora nadie puso el rostro, ni siquiera la señora. Solo atinan a sacar el "carrito" a la calle y, por supuesto, esconderse. "Quédense todos en casa", dicen los valientes. Chocolate por la noticia. Así el asunto. Esta es la política de "arreglate Catalina" cuyas víctimas directas son los comerciantes impedidos de abrir sus negocios. Veremos si los vecinos perjudicados se quedan quietos o presionan a la municipalidad. Y veremos, claro, que es lo que hacen los "líderes" peronistas atrincherados, ocultos, en el palacio blanco. Esperamos que se les ocurra algo, para eso cobran, fueron votados para las fáciles y para las difíciles, bueno, las fáciles se terminaron.

 
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Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645)
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